Testimonios

Aleix & A. Bofill (pressentació de natges)

A una ecografia que van fer-me a les 27 setmanes justes (era el dia 30 d'abril i de fet faltava un dia per a les 27 setmanes) em van veure que el nen s'havia posat de natges; i això que 2 dies abans la llevadora em va dir que la posició era cefalica. Al cap d'uns dies la meva germana va començar a parlar-me del tema de la teràpia amb moxibustió i jo em resistia una mica pensant que el nen s'acabaria girant en breu (al primer embaràs em va passar el mateix però el nen es va girar en poques setmanes)

Em vaig fer una nova ecografia a les 32 setmanes i 2 dies i l'el nen seguia de natges. Llavors és quan vaig decidir començar a fer la moxibustió (dies abans ja n'havia parlat amb la meva germana i ella m'havia aconseguit el material necessari i les instruccions per fer-ho gràcies a la Susana)

Vaig començar a fer la moxibustió i també vaig posar-me els imants, un a cada dit petit del peu, a 2 mm aprox de l'exterior de l'ungla. De fet els imants els portava moltes hores enganxats amb esparadrap i me'ls treia unes hores, i també per dutxar-me i per fer la moxibustió ja que la moxibustió la feia al mateix punt on els duia. Els 3 primers dies vaig fer moxibustió 2 cops al dia, matí i nit, pero a partir del 4t dia la veritat és que només la feia al matí.

Als 8 dies d'estar fent moxibustió i imants vaig parar perquè tenia la intuició que el nen podria haver-se girat (notava que es movia bastant, però tampoc res exagerat), i de fet van passar uns dies fins que no m'ho vaig fer mirar per mitjà d'una eco. No volia continuar fent la teràpia perquè no sabia què podia passar si el nen es col·locava bé i jo en canvi la continuava.

Efectivament una setmana després d'haver parat la moxibustió em van fer una ecografia i em va sortir que el nen tornava a estar de caps! i així va seguir fins al
naixement: va néixer 14 dies abans, a les 38 setmanes, amb 3510 grams i amb un part completament normal. Estic contenta d'haver-ho provat, potser s'hagués girat igualment o potser no, però crec que aquestes tècniques hi van tenir força a veure i jo les agraeixo i recomano a qui es trobi com jo!

Us envio una foto del protagonista!!! l'Aleix








Ana Suárez (38 años) - Ansiedad

Yo había oído hablar de varias terapias alternativas, pero sin conocimiento profundo de ninguna de ellas.

Tan sólo hacía años por un problema de ansiedad había probado la reflexología podal.

Aún así, por compañeros de trabajo tenía muy buenas referencias, sobretodo en tema de acupuntura para dejar de fumar.

Cuando la maternidad llamó a mi puerta conocí más y más casos de ayuda utilizando estas terapias, inocuas a nivel físico.

Por eso cuando una amiga me habló de Susana y estando yo en plena revolución hormonal, me decidí a ir a su consulta. Realmente no me arrepiento, y aunque mi grandullón tiene ya casi tres años, sigo yendo siempre que puedo.

Recomiendo en particular la acupuntura, un grato descubrimiento en mi caso. A priori es lógico que pensemos que dolerá, pero si confías en tu terapeuta y no vas nervioso compruebas que no duele. Al menos a mi no me dolía, tras seguir el consejo de respirar hondo en el momento de pinchar. Es cierto que en algunos puntos sí lo notas más que en otros, pero yo no lo calificaría de dolor, porque es tan rápido que casi no llegas ni a percibirlo.


Recuerdo especialmente una sesión en que acudí a Susana en medio de una gran crisis de ansiedad, derivando ya en depresión. En aquella ocasión ella decidió combinar la acupuntura con el reiki, y me cuesta explicar cuánto bien me hizo, cómo me sentí de repente teletransportada al útero de mi madre, flotando en el medio acuoso. No pude evitar abrir los ojos y llorar abrazando a Susana al final de la sesión. Obviar decir que la ansiedad disminuyó de forma inmediata.


Gracias, Susana. Nos seguiremos viendo


Olga Chica Díaz (41 años) - Migraña

Mi experiencia con la acupuntura comenzó hace bastantes años y siempre ha sido muy positiva. En un principio fue una terapia básicamente anímica. Después, por diversos motivos, estuve unos años sin recurrir a la acupuntura... Hasta que encontré a Susana.

Con ella la terapia tanto es anímica como física. Las sesiones comienzan con un "ponernos al día" de cómo me ha ido entre sesión y sesión. Y, a partir de esa información, Susana plantea la sesión. Después de ponerme las agujas (que, normalmente, no es doloroso, en algunos puntos sientes como un calambre eléctrico) me deja en la camilla, con música, durante unos 30 minutos, pasando a media sesión para preguntarme cómo estoy. En ocasiones, Susana me aplica terapia craneosacral y/o Reiki al mismo tiempo que las agujas. Al acabar la sesión la sensación es de relajación y, normalmente, de mejora de las afecciones físicas.
Para acabar, decir que estoy muy contenta de haber encontrado a Susana como profesional y persona.


Mª Jesús Mateos (51 años) – Ataques de Ansiedad

Ya no sé cuánto tiempo llevaba sin dormir bien desde que dejé los antidepresivos porque no me gusta medicarme, pero por las noches tenía palpitaciones y me ahogaba, tenía que levantarme de la cama y hacer cualquier cosa porque me costaba mucho estar estirada. Mientras estaba en Faccions, le conté a Pepi cómo estaba y me recomendó hacerme una sesión con Susana, y el lunes fui a ver qué tal. Susana estuvo más de media hora haciéndome preguntas y luego estuve casi otra hora con las agujas puestas. Todo el rato estuvo conmigo y me puso las manos en las piernas y en la espalda. También me puso moxa, que es como un puro que echa humo y da mucho calor. Y cuando terminó también me dejó unas bolitas pegadas en la oreja. Lo que yo no me esperaba es que la ansiedad se me fuera a ir solo con una sesión, y toda la semana dormí muy bien, las dos primeras noches 8 horas del tirón, luego ya me iba despertando, pero sin levantarme de la cama me volvía a dormir. Sigo haciendo sesiones cada dos semanas o cada mes, y me siento más animada y positiva que nunca. Doy las gracias a Susana, que además me escucha y siempre me da buenos consejos.


Marisol Alameda (55 años) - Contractura Cervical

Tenía una contractura cervical que me producía dolores de cabeza, mareo e insomnio. Después de unas sesiones de rehabilitación no encontraba una mejoría total y decidí acudir a las sesiones de Acupuntura.
Para mí ha sido la mejor experiencia que he tenido. Enseguida noté que dormía mejor, no tenia que tomar analgésicos para el dolor y además los sofocos ocasionados por la menopausia habían desaparecido.
Por otra parte el trato con Susana es extraordinario, no solo por la acupuntura sino por el trato personal que da, parece mi psicólogo; me transmite tranquilidad, sabe escucharte y enseñarte a relajar el cuerpo y la mente.


Ana García (34 años) - Psoriasis

El motivo por el que yo acudí a la consulta fue por Psoriasis que venia dado sobre todo por mi estado de nervios. Las sesiones, además de conseguir que la Psoriasis dejara de ser tan agresiva, me aportaron relajación y tranquilidad, no sólo por el efecto de la acupuntura, también ayudaba mucho esos 20 minutos que Susana me hacía terapia craneosacral (que parecía que toda la energía interna se movía...), masaje relajante, etc…
Vamos, en definitiva, una buenísima experiencia que yo recomiendo a todo el mundo, ya sea por una cosa o por otra...dedicarnos a nosotros mismos unos minutitos a la semana de "stand-by" no viene nada mal para hacer frente a la vida cotidiana de estrés que llevamos.


Manuel D. (55 años) – Contractura Paravertebral

Empecé a hacer acupuntura porque los masajes no mejoraban mi dolor de espalda y desde la primera sesión noté mucha mejoría. Además conseguí dormir toda la noche del tirón, y eso que llevaba muchos años despertándome varias veces por la noche. También hay días que la acupuntura (digo yo que es la acupuntura, porque es lo único que hago que antes no hacía) me hace estar más ágil, lo noto cuando juego al tenis. Los pinchazos casi no duelen, sólo a veces si Susana mueve las agujas. El trato con ella es muy correcto y también me recomienda ejercicios y otros tratamientos con muy buenos profesionales cuando lo necesito. Esta terapia me ha ayudado mucho porque antes había días que no me podía ni mover y ahora me siento como un chaval.


Ruby Tovar (28 años) – Tendinitis de Hombro

Llevaba un tiempo con un dolor en el hombro que no me dejaba levantar el brazo por encima de mi cabeza, las chicas de Samsara me recomendaron hacer acupuntura, y el resultado fue casi milagroso, porque con solo una sesión el dolor desapareció y pude mover mi brazo tranquilamente y sin dolor. He de reconocer que siempre tuve curiosidad en el Reiki como técnica para relajarse y equilibrar los chakras; solo fueron unas 6 o 7 sesiones que me ayudaron a sentirme más relajada y armonizada con las personas a mi alrededor, puesto que estoy embarazada me sentía a veces muy nerviosa, pero después de la sesión tenia tanta paz y tanta paciencia que mi esposo me recomendó seguir con las sesiones más seguido; él veía el cambio en cuanto volvía del Reiki. Como paciente suya recomiendo que las mujeres embarazadas prueben este método para relajarse. Un beso muy fuerte para todos y todas. En especial a Susana.